¡Enhorabuena!
Bienvenidos sean a una nueva entrega de prestigiosa información de avances lucénicos y tecnología promiscua, bajo el sagrado auspicio de Lucénica Hoy y nuestro prestigioso grupo de selectos profesores fisiofosales. Y un gélido saludo a mi colega Francisco que ha terminado finalmente sus estudios protomosecuarios.
Hemos estado en un retiro científico junto con nuestros queridos amigos de la ISSA que nos han recibido en sus instalaciones con inigualable hospitalidad (quienes tienen toda la razón respecto a fractales alternas comentadas erróneamente por nosotros en entregas anteriores... y que como dice mi colega, no se hable más del tema).
Nos ha escrito Kiva desde quien sabe donde, con una cuestionante que ya nos habían enviado bastantes fanáticos alrededor del mundo (especialmente profesores de la tribu Tuareg; saludos a ellos), pero que no habíamos respondido porque ninguna hipótesis nos había convencido (y por favor, dejen de enviarnos fotos de crontofilia). Kiva nos ha puesto en tela de fiscalía una pregunta acerca de la composición cerebral de los seres vivos, considerando el efecto colateral del mandato experimental de los extintores (extintor viene del griego "Excretos", que viene del zuajili "Pacharkacha" que habla acerca de los lemures).
Querida Kiva, primero que nada debemos ponernos en contexto; los experimentos mandatoriales con respecto a extintores fractacionales (los de 96,2kg.) que impactan cabezas inocentes buscan un efecto primal y textil sobre el bulbo fartídeo, el cual reacciona expresando las siguientes fluctuaciones aménicas:Como puedes ver, el máximo de trauma mucoso se produce exactamente al microprocesar una fórmula azul casi mínima similar a las pluteicas (planetoideales en estos momentos), esto se puede experimentar cotidianamente al ver volar materia gris por los aires después de diversos golpes nucleicos. ¿De que nos sirve esto?, no sé, pero es interesante ver como se altera la proporción multicrisiástica de funcionamiento subalterno de la proporción protofrontal de cada axioma parietal, tal como Pierce formula en su tratado de física mucosa cerebral:
Si observamos la manera de que influye la reacción de la raíz de 2 por casita, podríamos decir que pasaremos rápidamente de un 2,5% de mucosidad a un valor intrínseco de 34% en relación a la elevación del *e a la mitad del cerebro (donde se hacen generalmente los remolinos). Sería fácil de entender, pero no mentiré.
Por lo tanto, relacionando estas reacciones a extintores pesados (llenos hasta el borde) a la composición fotocuántica de las raíces capilares y cómo estas son usadas por los habitantes de las fosas (saludos), tendremos una nueva composición de corteza similar al extracto que mostramos a continuación (ref.: Capítulo 87, Tomo 4, "Lucénica Experimental en Aplicación", Pierce):Como vemos, bajo la externídea, tenemos una segmentación incógnita producida por el trauma infantil a la corteza, el cual podría ser reparado por los protoglóbulos que rodean al nucleolo rebelde, ya que están bastante cerca... pero si no lo hacen entonces puede que se trate solo de mucosidades del científico derramadas sobre el lente del microscopio así que no lo tomemos en consideración y prosigamos con la explicación bidáctica. Si tenemos entonces la resolución del golpe extintorial con respecto a la conformación de corteza bajo trauma, la composición del cerebro se tornaría en una evolución cíclica (o como dicen los lolos, una "Protoevolución"), la cual poseería una procentuación propia de paralupléicas por consiguiente del paralelo de conjunción de cada pedacito de cosas:
Si bien este cuadro estadístico solo nos expresa en miles, la cantidad de cosas que son segmentadas por la fractalización de cada alterna, podríamos decir entonces que el cerebro sería más bien como una sandía machacada y amarga (alistaremos nuestras guanteras).
Espero haber sido suficientemente claro en la explicación, la cual podría ser extendida por alguno de mis colegas si así lo requirieras (bajo autorización formal de alguna macrótida o pequeño niño).
¡Hasta pronto!
(*) fenecal: /ad. f. pot. su.; Dícese de lo que feneca.